"Prestado tu nombre, prestado tu tiempo; aquí escribo el fin del plazo, del contrato, de ese préstamo: prestada lealtad, escritura, después –Cecilia. [...] Al día siguiente, encuentro inesperado, tantos meses después, con Soledad Sola; su alegría, profecía sobre ella que vi cumplida –que a veces uno también hace el bien, incluso sin quererlo."
Mostrando postagens com marcador Soledad Sola. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador Soledad Sola. Mostrar todas as postagens
agosto 03, 2016
Rascunhos III. "Soledad Sola" sive Das flores do sendeiro
DESOLACIÓN CINCO
- último nombre -
"Fazer o bem sem querer", acredito, seja um assunto mais interessante e, talvez, absolutamente alheio daquele outro que reza: "fazer o bem sem olhar a quem". Este último pressupõe o bem, o instaura como o ponto de partida. O que está em jogo é o sujeito da atribuição... questão de economia. Como se o bem fosse mercadoria digna de distribuição e aqui estivesse em xeque o grande esforço de não decidir, de evitar o inevitável. Tratando-se de bens, distribuir resulta inevitável, mas eis aqui alguém tão bonzinho que até fará par nós os esforço de cobrir os olhos e fazer o bem sem decidir quem será o favorecido.
Bondade redobrada, dessa vez, bondade justa porque bondade ignorante.
Mas o que me interessa desta frase de Marchant - quem, lembremos, reivindica o papel superior dos maus, os únicos capazes da força da transformação! - é uma tentativa riscada de se internar na anulação do circuito distributivo da bondade. O bem que distribui "bens", circuito do "dom" que nos mantém presos à devolução. Dívida ainda mais perversa se consideramos que o sujeito credor, neste caso, é qualquer, ou, o que vem a ser o mesmo, todos. Devemos o bem a todos, por isso o fazemos cegos sem olhar a quem fazemos. Paradoxalmente, parece muito com essas frases de boa vontade expressadas nos calendários de crianças. Ay, meu deus! quantos calendários desses eu guardava dentre minhas anotações de adolescência. Os filósofos antes da revelação da verdade acostumam ser padres (aff!), ou, tem outros piores, se dedicam às artes edificantes da bondade e colecionam frases bondosas em fichinhas cor de rosa.
No entanto, Marchant sugere a presença de um bem que seria feito sem querer, o bem inesperado não pelo acaso da cegueira distributiva, senão pelo acaso intencional. Fazer o bem sem intenção de fazer o bem. Fazer o bem sem fazer o bem. Fazer o bem próprio de uma flor à beira da senda que se dá cheia de perfumes. Se dá sem decidir, se dá porque faz parte da sua natureza se dar. Marchant coloca em jogo uma possível, inesperada, hipotética, alternativa à mulher-mãe. A mulher-mãe da-se completamente, mas garante a recuperação de tudo o que entrega. A mulher-mãe espera pelo filho no leito de morte. Ela é a amante transfigurada porque eles, filhos ingênuos, nunca fogem do colo materno. Lendo a poesia de Gabriela Mistral, Marchant organiza essas dimensões sobre a figura da árvore. Galhos bem organizados aos quais manter-se agarrado, ligado, colado. Nunca saímos do colo materno, o procuramos nas amantes da série, e vimos encontrá-lo ao momento de morrer, no leito materno de volta.
Mas...
Haveria a possibilidade de surgirmos para além dessas árvores? E as flores da senda, as flores que, sem querer, vão e voltam? Soledad Sola, Solidão só, o nome que Marchant dá a uma dessas flores que, de certo, deu de seus melhores perfumes ao escritor, sem querer, como por acaso, alguma noite aleatória. Nada do que se prender, nada de colo, nada de galhos, nada de árvores. Apenas um bem por acaso. Um bem deslocado do circuito da bondade. Um bem que só os maus - uma mulher tão má que não consegue ser mãe do seu amante! - seriam capazes de dar, e que deram porque não era para dar. Deram, também, por acaso.
[Pintura: Renoir, Sendeiro del jardín de Giverny, 1900]
março 04, 2016
Marchant-rascunhos: de Gonzalo Muñoz até Ferenczi
Sempre achei engraçado o termo "rascunho". Lembra o termo "rasguñar" do espanhol e que se traduze mais adequadamente por "arranhar". Só agora que acabo de saber que, em certa medida, "rasguñar" também significa em espanhol a preparação de um esboço. Em fim, detalhes...
Preparando um artigo sobre Marchant (¡que no se enteren en Chile, por favor, Santa María de Mistral, te lo ruego!) rabisquei, sublinhei e selecionei certas passagens. Eis aqui uma amostra do que me interpelou mais profundamente.
CON TODO - NOTAS SOBRE EL INDIGNO
(pp. 289-290)
"Pero, como la otra posibilidad, la traición necesaria, necesidad de meditar este admirable verso de Gonzalo Muñoz: “Guardo tus palabras sin oírlas”. Esto es: guardo, conservo, lo que me dices, ésas tus palabras que no puedo obedecer, responder a ellas, ahora; para, algún día, después, contigo o, especialmente sin ti, en tus palabras, oírte, obedecerte, aceptar amar, después, tu amor que ahora, sin siquiera poder pedirte perdón, traiciono"[...]
– Amor gratuito: sólo a un indigno se le ocurriría decir: me ama, pero es enteramente “patológico” (en sentido kantiano o “sicoanalítico”) su amor.
– Pero ¿existe, en realidad, el amor gratuito, amor que, primera condición, viendo eso poco, esa “nada” que el otro es, en casos que están lejos de ser raros o, en todo caso, esa “nada” que acompaña incluso a seres de valor excepcional, lo ama de todos modos y, segunda condición, lo ama sin esperar nada? Si propio de Dios es amar toda creatura, sin embargo, Dios espera, su faltar la segunda condición, ser a su vez, amado. Y si deseos de saber de un Dios que amara sin esperar nada, ese Dios es Cristo, Cristo vencido, palabras de Judas (pág. 247); se comprende, entonces, el odio universal de los buenos hacia Judas."DESOLACIÓN QUATRO
- tu prestado nombre Cecília
(p. 314, n. 22)
22. Onto-foto-logía del Gato Negro:“Recorro las fotos de las mujeres que verdaderamente he amado en mi vida. Busco el rasgo común, la razón de la serie. Todas ellas tienen en común esto: sus ojos reflejaban, eran, los ojos de mi amor absoluto, de mi vida, los ojos, puros como la muerte de Matías."
[Amor de la foto, Destino tú que eres la excepción a toda mi serie proustiana, ¿cuál es tu foto, cuál tu nombre, dime?]
DESOLACIÓN CINCO- último nombre -
Prestado tu nombre, prestado tu tiempo; aquí escribo el fin del plazo, del contrato, de ese préstamo: prestada lealtad, escritura, después –Cecilia. [...] Al día siguiente, encuentro inesperado, tantos meses después, con Soledad Sola; su alegría, profecía sobre ella que vi cumplida –que a veces uno también hace el bien, incluso sin quererlo.
[¿Soledad Sola, tú, que eres la única flor has de salvarme de volver a los nombres de la serie, Destino y serie?]
APÉNDICE SEGUNDOEL DOBLE RITMO(p. 338)
Recuérdese la teoría de Ferenczi. En el acto sexual, el hombre, idéntico a su sexo, él es su sexo, se introduce en la mujer; generosidad de la mujer, sin su consentimiento no hay acto sexual, insistencia de Groddeck que señalamos; la mujer, entonces, le da, al hombre, la erección, la erección adecuada; esto es, la mujer enamorada siente la erección del hombre como erección para ella. En el acto sexual, entonces, el yo del hombre, su alma, su espíritu, su consciencia se siente orgánicamente, es orgánicamente, su yo es un cuerpo, y necesidad profunda del hombre de sentir asegurado así su ser.
[Pero quién es flor que me hizo (tragedia del pretérito) florecer? ¿No eras tú, Destino?][Patricio, ¿o que aconteceu? ¿Cadê o interesse pelas amantes-mães que iriam cuidar (vigiar na vigília) do teu sono? ¿Agora deixas Hermann e voltas a Ferenczi? ¿As flores te lembraram que há vida para além desse leito de morte onde tuas amantes te protegem, enquanto dormes, dos teus pesadelos?]
APÉNDICE TERCEROLA HERMANA, I 1983-1984(p. 344, la cita que incluyo a continuación excede la cita de Marchant. En negrita su selección)
"Se repetía: <<Detalle de pared amarilla con marquesina, detalle de pared amarilla>>. Y se derrumbó en un canapé circular; de la misma súbita manera dejó de pensar que estaba en juego su vida y, recobrando el optimismo, se dijo: <<Es una simple indigestión por esas patatas que no estaban bastante cocidas, no es nada>>. Sufrió otro golpe que le derribó, rodó del canapé al suelo, acudieron todos los visitantes y los guardianes. Estaba muerto. ¿Muerto para siempre? ¿Quién puede decirlo? Desde luego los experimentos espiritistas no aportan la prueba de que el alma subsista, como tampoco la aportan los dogmas religiosos. Lo que puede decirse es que en nuestra vida ocurre todo como si entráramos en ella con la carga de obligaciones contraídas en una vida anterior; en nuestras condiciones de vida en estas tierra no hay ninguna razón para que nos creamos obligados a hacer el bien, a ser delicados, incluso a ser corteses, ni para que el artista ateo se crea obligado a volver a empezar veinte veces un pasaje para suscitar una admiración que importará poco a su cuerpo comido por los gusanos, como el detalle de pared amarilla que con tanta ciencia y tanto refinamiento pintó un artista desconocido para siempre, identificado apenas bajo el nombre de Ver Meer. Todas estas obligaciones que no tienen su sanción en la vida presente parecen pertenecer a otro mundo, a un mundo fundado en la bondad, en el escrúpulo en el sacrificio, a un mundo por completo diferente de éste y del que salimos para nacer en esta tierra, antes quizá de retornar a vivir bajo el imperio de esas leyes desconocidas a las que hemos obedecido porque llevábamos su enseñanza en nosotros, sin saber quién las había dictado -esas leyes a las que nos acerca todo trabajo profundo de la inteligencia y qué sólo son invisibles (¡y ni siquiera!) para los tontos-. De suerte que la idea de que Bergotte no había muerto para siempre no es inverosímil.Le enterraron, pero durante toda la noche fúnebre sus libros, dispuestos de tres en tres en vitrinas iluminadas, velaban como los ángeles con las alas desplegadas y parecían, para el que ya no era, el símbolo de su resurrección." (Proust, La prisionera)
[Interesante: la cita en su 'totalidad' incluye una imagen de muerte y resurección, motivo fundamental del libro de Marchant]
APÉNDICE TERCEROLA HERMANA, II 1984(p. 350)
"Amo tu brotar, tu florecer. Pero, salvo breves momentos –que han sido, sin embargo, grandes momentos– siempre has permanecido –y, sin duda, siempre permanecerás– ajena a mí. Ajena. Siento la tentación de escribir: ajena como si toda la fuerza de la palabra “ajena” hubiera sido inventada únicamente para designarte a ti en relación a mí. Sin embargo: aunque ajena, basta que aparezcas para que me sienta obligado a cumplir con esa exigencia, esa felicidad: escribirte. Obligado a escribir siempre una “marcha”, un “paso”, el eco de una voz, tu voz. Así, siempre: ajena-cercana, Ent-fernung, nuestra Ent-fernung, la Ent-fernung. Y siento que he comenzado a amar –ese amor que me das de las palabras– esa palabra que he repetido al escribirte estas líneas: “siempre”. Siempre, tú, ajena-cercana a mí – como una flor que florece allí."
[Sin duda, Destino, me has hecho florecer. Estarías tan feliz al ver que me atrevo a escribir(te) estas líneas]
[Pero, Soledad Sola, flor del sendero que me enseñas a apreciar el humo del cigarro como la bruma matinal que bendice los campos, ¿por qué ese nombre tan pesado, ese préstamo (de nombre) tan cruel? Sólo una especulación muy profunda podría aclarar los malos entendidos (entender 'en el fondo' Sobre árboles y madres entero) y ¿cómo te coloco al borde del camino, leve y floreciente, sin colocar cientos de monedas (especulación) a tus espaldas?][Culpable por llamarte Soledad Sola]
LA CRUZ DE BISTOLFIGabriela Mistral
Cruz que ninguno mira y que todos sentimos,la invisible y la cierta como una ancha montaña [Andes]:dormimos sobre ti y sobre ti vivimos;tus dos brazos nos mecen [terremotos] y tu sombra nos baña [relación con el mar?].
El amor nos fingió un lecho, pero erasólo tu garfio vivo y tu leño desnudo.Creímos que corríamos libres por las praderasy nunca descendimos de tu apretado nudo.
De toda sangre humana fresco está tu madero,y sobre ti yo aspiro las llagas de mi padre,y en el clavo de ensueño que lo llagó, me muero.
¡Mentira que hemos visto las noches y los días!Estuvimos prendidos, como el hijo a la madre,a ti, del primer llanto a la última agonía [Madre-muerte]!
[¿Por qué, Patricio, te niegas a conceder importancia a la Patagonia geográfica, si al mismo tiempo das un lugar fundamental a la Cordillera geológica? ¿La diferencia de niveles es diferencia de naturaleza? ¿Menos digna la Patagonia que la Cordillera? Llanura que cambia la sombra por frío ¿no merece un lugar relevante en la cartografía mistraliana y sus cruxificciones? Quisiera que esta fuese la foto que te saco].
[Fotografia: Leonardo Bistolfi, La Croce (flikr de Xavier de Jauréguiberry)]
fevereiro 20, 2016
Soledad Sola
Flor ímpar que falas sobre a ausência de árvores e sobre o vento do sendero (vide Marchant apud Mistral). Ar fresco, ressoar das flores, Senhor(a) da leveza. Eis teu nome, emprestado nome, leito de vida (quem diz que Ofelia morreu?), rio que banhas as flores, todas as flores. Contrato de alegria e do bem que se faz sem querer, ou seja, condição de possibilidade do pensar, necessariamente, da festa do pensar (genitivo subjetivo, Holzapfel dixit!)... en fevereiro carnaval do pensar?
"Al día siguiente, encuentro inesperado, tantos meses después, con Soledad Sola; su alegría, profecía sobre ella que vi cumplida - que a veces uno también hace el bien, incluso sin quererlo" (P.M, p. 321).
[Pintura: Ophelie, John Everett Millais robou a modelo e os traços de Dante Gabriel Rossetti].
Notas metodológicas. Cuestión fundamental en juego: la fiesta del pensar, Holzafel, la amiga-flor (y nuestros contratos), doravante Soledad Sola, y la máscara ('a mais cara') de Marchant, quien presta un nombre poco casual a un encuentro casual, Soledad que estás Sola, desolación ausente en Desolación. Soledad que estás Sola allá en los cielos (nunca aqui en la tierra), santificado sea tu nombre... ver el juego de Marchant con el Gato Murr. Parece que reza una oración cuando se refiere a él. Creo, en este sentido, que las oraciones (declaraciones de fe, como la fe de erratas, "unica fe que nos va quedando" (P.M., p. 61, 179) son fundamentales para el desarrollo e Sobre árboles y madres.
Assinar:
Postagens (Atom)


