Pela fenda das minhas rachaduras,
triste
me olha uma lágrima carmina.
No limiar das linhas,
tímida
não sai, se afunda e regressa para ficar.
Ficar, para mais profundo doer
no coração, por onde,
lento passa.
[dezembro 2022]
Pela fenda das minhas rachaduras,
triste
me olha uma lágrima carmina.
No limiar das linhas,
tímida
não sai, se afunda e regressa para ficar.
Ficar, para mais profundo doer
no coração, por onde,
lento passa.
[dezembro 2022]
El hombre se hizo siempre
de todo material,
de villas señoriales
o barrio marginal.
Toda época fue pieza
de un rompecabezas
para subir la cuesta
del gran reino animal,
con una mano negra
y otra blanca mortal.
Mortales ingredientes
armaron al mayor,
luz de terratenientes
y de revolución.
Va cabalgando
el mayor con su herida
y mientras más mortal
el tajo es más de vida.
Va cabalgando
sobre una palma escrita,
y a la distancia
de cien años resucita.
Trota sobre la espuma
seguido por un mar
de negros en machete
y sin encadenar.
Va cabalgando...
Silvio Rodríguez dedica esta canción a uno de los paradigmáticos héroes de la Guerra de Independencia que Cuba traba contra la Corona Española, Ignacio Agramonte y Loynaz (1841-1813), conocido como "El Mayor". La composición evidencia el talento del compositor, que nos entrega un cuadro armónico de trazos que incluyen detalles biográficos y condiciones del contexto.
Inicia refiriendo sus orígenes aristocráticos con un guiño a la circulación social diversa que le permitiría, años más tarde, liderar el levantamiento en la provincia del Camagüey hacia fines de 1860. Dueño de un liderazgo y carisma indiscutibles, fue capaz de articular los intereses rebeldes de terratenientes, moderados republicanos y la población negra sometida, hasta esta época todavía, a la esclavitud. Es elocuente, en este sentido, la alusión a las manos negra y blanca, respectivamente.
Luego, Rodríguez menciona vicisitudes del levantamiento, entre las que destaca el doloroso distanciamiento de Amalia, esposa del Mayor.
Cerca del final de la canción, el compositor introduce dos motivos aparentemente recurrentes para el imaginario cubano contemporáneo acerca del Mayor, cuales son el papel histórico de la Independencia en la Revolución Cubana y la sagacidad militar que le cupo en la organización de la Caballería, responsable por los éxitos del levantamiento en el Camagüey.
Creada en 1973 para conmemorar el Centenario de la muerte de Agramonte, Rodríguez alude en la canción al destino que retorna o que, en sus palabras, "resucita". Asimismo, cita los elementos con los que se las ingenia para hacer frente a la inferioridad de los rebeldes cubanos en términos de armamento, especialmente en artillería. Desventaja sorteada a través de la conformación de una caballería armada de machetes, lo que le permitió operar con versatilidad y utilizar una herramienta de uso común en las labores desempeñadas por los esclavos, conocidos por el nombre de mambises. Es así que el Mayor acuña la expresión "a degüello" para dar la orden de ataque; haciendo referencia a una estrategia ofensiva que, probablemente, produciría pavor entre las filas enemigas.
A continuación, la canción: